Qué es en realidad el cojinete de un ventilador
Casi ningún ventilador doméstico lleva rodamientos. Lleva un cojinete de bronce sinterizado: polvo de bronce prensado y cocido hasta formar un sólido poroso, y después impregnado de aceite al vacío. El aceite vive en miles de poros microscópicos y rezuma despacio al girar el eje; por eso la pieza se llama autolubricada y por eso se supone que aguanta años sin atención.
Y aquí está lo que importa. Como el aceite está dentro del metal, el que se echa por fuera no puede entrar. Una gota en el eje se queda en la superficie, y esa superficie es justo el huelgo estrecho entre eje y cojinete: el sitio exacto donde ya se está acumulando el polvo. Aceite más polvo es una pasta abrasiva. La gota bienintencionada no lubrica nada: fabrica un abrasivo y lo mantiene justo donde ocurre el desgaste. Un verano funcionando, el cojinete un poco más grande, el eje un poco más suelto, y en junio siguiente el ventilador sisea.
De ahí una lectura limpia. Rejilla fuera, aspas fuera, corriente cortada, gira el eje con la mano. Si está duro, arenoso, o gira unos grados y se para, el cojinete es el problema, y la reparación es limpiar, no aceitar. Si el eje está suave y libre pero el aparato vibra en velocidad, es equilibrio, y la causa casi siempre es polvo en las aspas. Si el eje está libre y no vibra pero zumba, es un panel resonando, y tu mano en la rejilla lo demuestra en un segundo.
El polvo en un aspa es un problema de equilibrio
Un aspa es una pieza ligera que gira a mil revoluciones por minuto, y el polvo no se posa de forma uniforme en su borde de ataque. Unos gramos de diferencia se convierten en una fuerza que crece con el cuadrado de la velocidad: de ahí que sea silencioso en la velocidad uno y quiera bajarse de la mesa en la tres. Ahí está toda la avería: no que el ventilador esté sucio, sino que está sucio de forma asimétrica.
Así que lava las aspas como es debido — agua templada, paño o cepillo suave, y secado completo antes de volver a montarlas — y aprovecha para comprobar que cada una está a fondo en su ranura del buje. Un aspa que no ha encajado está desplazada un milímetro, y eso es un fallo de equilibrio que no se lava. Si sigue vibrando con aspas limpias y bien puestas, las aspas son viejas y una se ha deformado: un juego nuevo es barato y es la única cura real.
Por qué la bolsa de plástico es peor que ninguna bolsa
Todo el mundo guarda un ventilador igual: un trapo, una bolsa, al trastero. La bolsa es el problema. Una bolsa cerrada atrapa el aire del día en que la cerraste, y ese aire lleva su humedad. Cuando la temperatura baja por la noche, el agua condensa en la cara interior del plástico —se ven las gotas en noviembre— y se queda ahí, porque de una bolsa cerrada no se evapora nada. Seis meses después el cojinete ha pasado el invierno en un microclima húmedo, y el óxido y las manchas que encuentras no vienen del trastero: vienen de la bolsa.
Lo que funciona es lo contrario de hermético: limpiar, secar del todo, cubrir con algo transpirable —una sábana de algodón, una funda de almohada, una funda de tela— y dejarlo de pie. De pie por una razón concreta: el cojinete soporta el peso del rotor, y tumbado seis meses el eje apoya sobre una sola línea del cojinete en vez de estar sostenido por toda la vuelta, y de ahí sale un punto plano. Guárdalo en un sitio seco, no en un sótano húmedo ni contra una pared exterior, y el verano siguiente tendrás el ventilador que guardaste.